“Innovamos en diseño, ingeniería y arquitectura”

Centro de compras Gomez Pardo

José Mariño, Project Manager
del Centro Comercial Gómez Pardo
El relato en primera persona de cómo fue la génesis y el desarrollo de un proyecto que marca vanguardia en América del Sur. El respaldo de los líderes de la cadena tucumana, el equipo interdisciplinario, los desafíos del entono, las búsquedas de experiencias sensoriales en el consumidor.

El centro comercial Gómez Pardo de Yerba Buena tuvo en el ingeniero José Mariño un Project Manager que encontró en el liderazgo de la cadena tucumana el espacio y el respaldo para plasmar las innovadoras ideas que ubican al emprendimiento inaugurado a fines de octubre en la vanguardia en América del Sur.

Puesto a contar la génesis del centro comercial, el titular de Consultora y Desarrollo SRL habla de un “desafío enorme”. “Nos planteamos construir un supermercado, pero con una visión diametralmente opuesta a los conceptos de diseño, ingeniería y arquitectura que se manejaban en la Argentina”. El desafío se hizo enorme, casi un sueño.

Propusimos construir un edificio inteligente, ecofriendly, donde las personas sientan bienestar y puedan disfrutar de ir a comprar, pero también de todos los espacios que fuera a generar el proyecto. Así decidimos trabajar con un concepto innovador, de diseño integrador, al que aportaron ideas y su formación especialistas externos. Le dimos vida a una idea que los responsables de Gómez Pardo no sólo aceptaron, sino que enriquecieron con ideas propias”, explica Mariño.

“Desde un inicio se pensó en un espacio concebido desde lo sensorial”.

José Mariño

El centro comercial

Ingresar al centro comercial conforma una experiencia singular para el visitante. “Desde un inicio se pensó en un espacio concebido desde lo sensorial”, apunta Mariño, quien se detiene en las características centrales del “green building” levantado en Yerba Buena.

“El edificio cuenta con paredes verdes verticales anexas al salón de ventas. Son 500 m2 con elementos biofílicos que contribuyen a disminuir la temperatura por evapotranspiración. Este tratamiento también se observa en los muros exteriores (300 m2). Además hay paredes verdes en sectores del interior”, detalla el Project Manager.

Estos conceptos van de la mano con la sustentabilidad, una de las características principales que debía tener el centro comercial y que se logró a través de varios elementos. “El 40% de la energía que utiliza el edificio proviene de una granja solar, en cuya primera etapa se estima una cosecha de 320,7 MWh/año. También se distingue el sistema de aislación, basado en paneles de poliuretano en las paredes y el techo, que posibilitan un ahorro de energía en refrigeración estimada en un 60 %. Subrayaría también el sistema de ventilación, que se acciona cuando los niveles de anhídrido carbónico respirados por la gente lo hacen necesario.

Hay sensores que miden las temperaturas y a partir de ellos se regula el aire acondicionado”, cuenta Mariño. Otro de los puntos que atraen la atención de los visitantes es el piso de terrazo con motivos artísticos que por primera vez se incorpora al diseño de una tienda en la Argentina.

Entrando al supermercado

Los conceptos vanguardistas plasmados en el centro comercial en su conjunto se hacen visibles también en el salón del supermercado. Y allí se corporizan las ideas que Mariño fue colectando a lo largo de sus viajes y su trayectoria profesionales.

“Nos inspiramos en las últimas tendencias que hay en los retails europeos. Adaptamos los espacios de un salón de ventas de un supermercado convencional a un mayorista. Así se originó un modelo híbrido en donde se destacan una bodega tipo cava, una charcutería donde se exponen los mejores productos de la región, una excepcional panadería y, como novedad, un sector de exquisiteces con cookshow”, dice el Project Manager.

“Hay muchas innovaciones en el mobiliario y equipamiento, que no es standard, sino que ha sido desarrollado íntegramente para este salón de ventas. Eso exigió a los contratistas crear soluciones que rompieron los moldes. Por ejemplo, en el sector de frío, el equipamiento en su mayor parte proviene de Italia, con un diferencial de calidad y tecnología poco habitual”, puntualiza.

“También hay que destacar la iluminación interior. La desarrollamos y contratamos con profesionales de Suecia e Inglaterra, porque los estándares argentinos no aplicaban a la calidad de colores que exige el salón de ventas, donde las sensaciones del consumidor a la hora de comprar son determinantes”, resalta Mariño, evidenciando que los focos estuvieron siempre puestos en marcar vanguardia.

La experiencia de compra del shopper debía terminar de modo ideal. Por eso se puso énfasis en la arquitectura y el equipamiento de la línea de cajas, con chek outs ágiles, pero también con la puesta en marcha del scanner Jade X7. Este exponente de la última tecnología en check out, sin asistente, en el que los productos pasan a través del scanner y éste lee los códigos de barras en cualquier posición y a una velocidad de 30 productos por minuto. Una muestra de la búsqueda de la innovación que guió los pasos de Gómez Pardo y de Mariño.

El entorno

El centro comercial está enclavado entre la ciudad de Yerba Buena y un área de reservas naturales de la ecorregión de las Yungas. Este fue otro desafío para Mariño y su gente, consustanciados en la importancia de respetar el ecosistema.

“El proyecto se desarrolló como isla verde, funcionando como un refugio de flora y fauna nativa. A la vez logramos generar un espacio para actividades humanas, pues la avenida Perón sobre la que está el emprendimiento es muy usada para actividades de tracking, ciclismo, senderismo y otros. También hay que destacar la realización de un parque temático de 3500 m2, con una laguna para asentamiento de aves autóctonas y un sector de canteros con flora elegida para generar mariposarios”, detalla Mariño. Otro punto saliente de esa búsqueda de ser amigable con el entorno se logró con la construcción de un estacionamiento subterráneo, equipado con sensores y cámaras de seguridad en cada cochera individual.

“Este estacionamiento fue una solución atinada y necesaria dada la densidad de vehículos/hora que se generó a partir de la apertura del centro comercial”, revela Mariño, atento a las adecuaciones que puede exigir los buenos resultados económicos que está generando el centro comercial Gómez Pardo.